Crema hidratante, nutritiva y calmante con manteca de karité. Contiene babul indio y bálsamo de limón, que aportan hidratación y suavidad a la piel. El bálsamo de limón procede de la agricultura biodinámica, y es triplemente infusionado en agua marina durante un periodo de 90 días. Fushi solo emplea aceites orgánicos prensados en frío y sin refinar para el cuidado de la piel y el cabello. Es una marca libre de sulfatos, parabenos, PEG, petroquímicos y perfumes artificiales y, además, sus productos no están testados en animales. Modo de empleo: Aplicar con un suave masaje hasta su total absorción. Para un resultado óptimo, aplicar tras el gel de baño herbal para piel sensible.